jueves, 16 de noviembre de 2017

Inktober

Este año por primera vez desde que soy ilustrador me uní al reto "Inktober". El proyecto, creado por el ilustrador Jake Parker, consiste en ilustrar durante los 31 días del mes de octubre un concepto o palabra cada día (desde hace unos años el propio Jake lanza un listado de 31 términos en su web ya que antes cada uno decidía que dibujar según su propio criterio). No hay ninguna condición ni requisito para ilustrar, aunque el propio Jake recomienda utilizar tinta (de ahí lo de "ink" en el término "inktober") e incluso dejar el trabajo en blanco y negro. Yo opté por darles color para que fuesen un poco más vistosas. En este caso yo quise llevarlo todo al lado del fútbol, que es lo que me apasiona. Utilicé para mis 31 ilustraciones, tinta china y rotuladores Letraset Promarker, unos rotuladores con base de alcohol y que dan un color bastante uniforme sobre el papel. El tamaño de cada ilustración variaba entre el A4 y el formato "Pocket" de mi libreta "Brugge" (se venden en Argentina). Con Adobe Photoshop retoqué y limpié de imperfecciones cada ilustración. Debajo de cada una va el término asociado. Como buen auto crítico que soy, con algunas ilustraciones estoy mas satisfecho que con otras. Si son ustedes tan futboleros como yo, sabrán reconocer a alguno de los personajes. ¡Disfruten!
Blind

Climb

Cloud

Crooked

Deep

Divided

Fall

Fat

Fierce

Filthy

Found

Furious

Gigantic

Graceful

Juicy

Long

Mask

Mysterious

Poison

Run

Screech

Shattered

Ship

Shy

Squeak

Swift

Sword

Teeming

Trial

Underwater

United

jueves, 9 de noviembre de 2017

El día de la palomita

Aldo Pedro Poy
Las efemérides futboleras son innumerables. "La mano de Dios", el "Maracanazo" o el "Iniestazo" son esos momentos que están presentes en la mente de cualquier adicto al fútbol que se precie. Pero luego hay fechas que nos resultan extrañas o que desconocemos por completo. Sobre todo si tienen que ver con equipos y jugadores no tan mediáticos. Una de esas extrañas fechas es la llamada "Día de la palomita". No tiene que ver con animales ni con el maíz. La efemérides nos lleva al 19 de diciembre de 1971. En Rosario, provincia de Santa Fe (Argentina) se jugaba el clásico por excelencia de la ciudad (y uno de los más intensos y apasionados del continente americano). No era uno más, no. Era la semifinal del Torneo Nacional de la AFA (Asociación del Fútbol Argentino) y la jugaban Rosario Central y Newell's Old Boys. El único gol del encuentro lo marcó Aldo Pedro Poy, un delantero que desarrolló toda su carrera profesional en el cuadro rosarino. No era un gol más, era un gol que supondría el pase a la final que ganaría y que supondría el primer campeonato de Rosario Central. Además el gol se marcó, como dirían en Argentina, "de palomita". Centro desde la derecha de José González y Aldo Pedro Poy se tira en plancha para rematar de cabeza y marca el único gol del partido. Euforia en las gradas por el triunfo sobre el eterno rival. Tal fue la trascendencia del gol que cada año se celebra la "Palomita de Poy" con recreaciones del tanto celebradas como la primera vez. El propio Poy, que al escribir estas líneas cuenta ya con 72 años, se encarga de marcar "su" gol ante la celebración de los "canallas" que observan hipnotizados. De ahí ha pasado a ser parte del folclore local y aparecer en cuentos y canciones. Una locura. 
Que mejor manera de ilustrar esta peculiar celebración que con el propio futbolista en posición de combate. Circulan por la red varias imágenes de Poy marcando el famoso gol o en alguna de las recreaciones posteriores. En esta ocasión cogí una fotografía de una de las celebraciones. En la misma aparecían hinchas de fondo a punto de festejar como si fuese la primera vez. Preferí centrarme en el futbolista sin más, ataviado con la camiseta auriazul y unos vaqueros, como cualquier dominguero que se precie. El balón está cayendo a punto de impactar con la cabeza de Aldo. Las alas surgen para transformar a Poy en la paloma que da nombre al gol. La ilustración fue hecha a lápiz en tamaño A3 (normalmente suelo hacerlo en A4) y coloreada con Adobe Illustrator.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Mister Gum

Carlo Ancelotti
Hay trabajos desagradecidos dentro del fútbol. Incluso el propio futbolista puede pasar de héroe a villano en cuestión de un partido. Pero uno de los trabajos más criticados y aparentemente fáciles desde la distancia del propio hincha es el de entrenador. Si, es el director de la orquesta el que se ocupa de que los músicos interpreten bien su partitura y al ritmo que toca y que cuando comienzan a desafinar los músicos ve peligrar su puesto de trabajo. Como se suele decir en este mundillo, es más fácil (y también económico) echar a un entrenador que a veintipico jugadores. Uno de los casos más recientes es el de Carlo Cancelotti, el entrenador italiano. Carlo estaba tan a gusto en el todopoderoso Bayern de Múnich hasta que una serie de malos resultados dieron con él en la cola del paro. Volverá pronto a dar guerra, no lo dudo. Sabe como llevar a equipos grandes y es un ganador nato.
¿Quien no tiene en la memoria la imagen de Carletto mascando chicle a puro nervio, con la mandíbula desencajada? De ahí este juego en la ilustración con el envoltorio de los famosos chicles Bazooka. Otro rasgo destacado en el dibujo es su famosa ceja levantada, gesto típico del italiano. La ilustración está hecha totalmente a mano con lápiz, rotuladores al alcohol y tinta. La tipografía la hice siguiendo la del envoltorio original con una pequeña errata: olvidé que el apellido del entrenador lleva dos letras "t" y lo solucioné superponiendo dos letras con dos colores diferentes. En el globo amarillo aproveché para escribir una descripción suya, la de un tipo con mala leche (o eso aparenta con su gesto serio y su ya comentada ceja en posición de combate).
Los rasgos del personaje pude hacerlos con pocas líneas y jugando con el sombreado e incluso aplicando un poco de tinta blanca en el pelo para que no quedase un blanco totalmente plano, con algunos matices de color gris. Con Adobe Photoshop hice unos pequeños retoques de contraste y color para dejar la ilustración en condiciones.

jueves, 26 de octubre de 2017

Un grande...y libre

Fernando Amorebieta
Fernando Amorebieta mola. Es un tío con carácter y espíritu aventurero. Tiene todo lo que el resto de ciudadanos de a pie quisiéramos tener. Pese a ser español de adopción y desarrollar su carrera profesional en España (en las categorías inferiores del Athletic Club), Fernando decidió defender la camiseta de la selección de Venezuela, su país de nacimiento. Amorebieta jugó en Inglaterra antes de regresar al Sporting de Gijón tras su paso por el Athletic y decidió hacer las Américas. El verano pasado cruzó el charco para jugar en un grande de América, nada más y nada menos que Independiente de Avellaneda, el rey de copas. Fernando salió de su zona de confort y se la jugó. Podría haberse acomodado en la liga española pero cogió la mochila y fue a recorrer mundo. ¡Que envidia, quien pudiera tener ese espíritu de aventura!
Esta ilustración la hice hace tiempo, cuando defendía los colores del equipo asturiano. Me gustó la pose que tenía en una fotografía en la que se le veían los tatuajes del brazo. Aproveché el gesto de su cara para jugar con los colores de las banderas española y venezolana (¡y mira que no me gustan las banderas!). El tipo parece estar dudando, está dubitativo. La ilustración de Fernando está hecha a lápiz y tinta. Con Adobe Illustrator retoqué las líneas, y apliqué color y sombreado. Las banderas las coloqué con Illustrator directamente una vez finalizado el trabajo del futbolista. Lo que me gusta de trabajar con este programa es que luego puedo editar la ilustración (en este caso) de una manera bastante rápida y sencilla. Aunque me gusta este método de trabajo, también me gusta trabajar con acuarelas y rotuladores pero no dejan mucho margen de error a no ser que Photoshop me eche una mano. ¡Hasta la semana que viene!

jueves, 19 de octubre de 2017

Carlos I de Liniers y III de La Boca

Carlos Bianchi
Argentina, como muchos otros países latinoamericanos, rinde un culto a veces exagerado a sus próceres. Cada país tiene los suyos propios a los que adora hasta el punto de tener un himno propio o adornar cada despacho oficial con su retrato. Así, Venezuela tiene a Simón Bolívar, Uruguay a José Artigas o Chile a Bernardo O'Higgins. ¿Y Argentina? Argentina tiene a Manuel Belgrano, José de San Martín y Carlos Bianchi. Si, si, ha leído bien, Carlos Bianchi. El entrenador bonaerense se ha ganado el derecho a ser reconocido como prócer de la nación. Méritos tiene y bien merecidos. Con su querido Vélez Sarsfield logró, como entrenador, la única Copa Libertadores del club y con Boca Juniors consiguió ni más ni menos que tres Copas Libertadores. Eso le convierte, con toda justicia, en uno de los mejores entrenadores americanos de la historia. Su paso por el viejo continente es otra historia, pero hoy hablamos del prócer, del personaje adorado en Argentina.
La ilustración es un montaje de la cara de Bianchi con el cuerpo de José de San Martín en uno de sus más famosos retratos. Los colores de la bandera argentina cambian por el azul y oro de Boca Juniors. Para darle el estilo clásico ilustré la composición con acuarelas y lápiz, dejando el uso de tinta negra tan solo para pequeños detalles de la vestimenta. Aunque por el escaneado no se aprecia, los remates de la ropa los pinté con tinta dorada para darle mas pompa al retrato. El pelo lo hice con lápiz de punta dura y portaminas trazando la dirección para darle forma y volumen. En la parte izquierda de la ilustración apliqué un poco de sombreado con acuarelas para destacar la parte derecha, donde mira el personaje. Una vez escaneada la ilustración le hice unos retoques mínimos de color y contraste con Adobe Photoshop.

jueves, 12 de octubre de 2017

Los parásitos

Mino Raiola
Un parásito es un ser que se alimenta de las sustancias que elabora un ser vivo de distinta especie, viviendo en su interior o en su superficie, con lo que suele causarle algún daño o enfermedad. O eso es lo que dice Google si "googleas" la palabra parásito. Aplicado al mundo del fútbol, ¿que es un parásito? Creo que la respuesta está clara, los representantes de los futbolistas. Estos personajes nacieron hace años, cuando el fútbol se fue profesionalizando cada vez más y el dinero comenzó a moverse a lo loco. Estos parásitos buscan que sus jugadores generen más y más pasta a base de lo que haga falta: traspasos, mejoras de contrato, publicidad o lo que sea. Todo vale para ganar dinero. En la ilustración, el archiconocido Mino Raiola, que pasó de pizzero a representar a gente como Pogba o Ibrahimovic. Casi nada para él. Estos representantes sacan el máximo jugo a sus representados y cuando se secan, pasan a la siguiente presa. El juego nunca acaba. La banca nunca pierde.
La ilustración tenía que tener aires de "padrino", de alguien que mueve dinero a veces de manera turbia. La mano sobre el personaje, sacada del cartel de la película El Padrino, es un símbolo más que evidente de lo que representa este gremio. Incluso el nombre del representante está escrito en la ropa con la tipografía de la famosa película. Unos billetes de colores asoman por el bolsillo del chandal. El personaje va con esa ropa para darle un aire un poco "cutre", de nuevo rico que ha amasado fortunas en poco tiempo a base de chanchullos y triquiñuelas. 
El proceso de trabajo es como el de anteriores ilustraciones. Dibujo a lápiz con una imagen de referencia exagerando algún rasgo de Raiola (la lengua y la papada, la ropa y la pose de lado). Tras escanear el dibujo modifiqué los trazos con Adobe Illustrator para darle más volumen y realismo. El sombreado también ayuda a darle profundidad y volumen al trabajo.

jueves, 5 de octubre de 2017

Ser un MVP

Taylor Twellman
Hasta que fui bastante mayor, y pese a ser un amante del fútbol desde bien pequeño, no supe lo que quería decir MVP. Pensaba que se trataba de un patrocinador, el mote de algún jugador o una posición de algún jugador en concreto. No se, estaba confundido. Hasta que no recuerdo como me enteré de que quería decir Most Valuable Player (en inglés, jugador más valioso). ¡Vaya lío! Estaba acostumbrado a ver los premios Chamigo en Argentina o algún que otro premio en torneos internacionales. Entonces descubrí que los americanos, que tienen mucha visión comercial, lo utilizan en casi todos sus deportes como una forma de incentivar a los participantes y captar la atención de los espectadores. Pues si, también lo aplican al fútbol (o soccer, que le llaman por allí).
La historia de la liga americana, que no es muy larga, tiene su salón de la fama con sus respectivos MVP año tras año. Fue allá por el año 2005 en el que Taylor Twellman fue MVP de la liga. En uno de mis viajes a EEUU conseguí una camiseta de los New England Revolution de Boston con su nombre. Me hizo ilusión tener una camiseta así, era una rareza en Europa.
Analizando la ilustración, sigue la dinámica de la de la semana pasada, la de Ronaldo. Una ilustración con el proceso ya comentado de lápiz, tinta, escáner e Illustrator. En esta ocasión, quise hacer una ilustración de cuerpo entero. Esta forma parte de una serie de jugadores históricos de la MLS, la liga de fútbol americana, y buscando en el historial encontré a ciertos futbolistas que quise homenajear ilustrándolos. La posición del futbolista me resultaba cómica y a la vez un pequeño desafío para ilustrar. Desconozco si es la celebración de un gol o un gesto durante el partido (me inclino por lo primero) pero el cuerpo en una postura tan extraña me cautivó, incluso el gesto en la cara y ese dedito acusador. Así es como quise ilustrar a un MVP de la MLS. 

jueves, 28 de septiembre de 2017

O Fenómeno

Ronaldo Nazario
Uno de los eternos dilemas en el fútbol es el consabido "quien fue el mejor" futbolista en tal o cual puesto. O simplemente quien fue el mejor, así, en general. Un futbolista que suele estar en estas quinielas es Ronaldo Nazario, el brasileño. Está en las de mejor delantero o futbolista de todos los tiempos. En cualquiera va de finalista. ¡Joder, que bueno que era O Fenómeno! Un auténtico tanque en ataque. Pese a las lesiones que tuvo, el tipo demostró que era un depredador con el balón en los pies. Poco más se puede decir de él que no se haya dicho antes. Y si quieres deleitarte con sus jugadas, date una vuelta por internet y juzga tu mismo.
Cambiando de tercio, a partir de esta semana quiero centrarme en la parte técnica de las ilustraciones que voy haciendo. Quiero compartir con los lectores del blog el desarrollo de la ilustración que hago semanalmente paso a paso. Me gusta probar técnicas y acabados diferentes, jugar con ellas, hacer a veces montajes o simplemente ilustrar alguna fotografía que me ha hecho gracia. El caso es ilustrar prácticamente a diario el mundo del fútbol que tanto me gusta (aunque también me gusta ilustrar otros ámbitos o personajes, claro).
La ilustración de Ronaldo (el original, el brasileño), para esta semana, la hice basada en una fotografía encontrada mediante Google (como se dice ahora, "googleando"). Quería hacer solo su cara para una serie de futbolistas a los que llamé "Cracks Mundiales" y de la que iré desvelando poco a poco quienes son para mí. La idea era ver si era posible hacer solo la cara y aún así ser reconocible, ya que reconocemos a muchos futbolistas en ilustraciones de cuerpo entero o en acción. Hay futbolistas con rasgos muy marcados y fáciles de ilustrar. Ronaldo es uno de ellos, su dentadura y su sonrisa son casi una marca registrada. Hice la ilustración con un portaminas Staedler de 0'5 mm y luego la repasé con tinta negra. Con un escáner casero trabajé la imagen con Adobe Illustrator para darle un grosor y trazo más elaborado a las líneas. El calco interactivo, herramienta imprescindible del programa, suele salir bien a la primera pero en ocasiones debo retocar alguna línea que no sale todo lo bien que debería. El proceso de trabajo cuando hago estas ilustraciones digitales es casi idéntico para conseguir este estilo. El color lo hago con la herramienta "bote de pintura interactiva" después de contornear los trazos para mantener la apariencia. Las sombras las hago pintando con una tableta Intuos. ¿Alguien sugeriría otra técnica? ¿Cómo hacéis vuestras ilustraciones?

jueves, 21 de septiembre de 2017

Amando los colores

Bruno Soriano
Ya he hablado en entradas anteriores sobre los llamados "one-club man". Tipos que han defendido unos mismo colores durante toda su carrera profesional. La anterior entrada hablaba de Xabi Prieto, emblema de la Real Sociedad y uno de estos "rara avis" del fútbol. Quizás uno de los primeros que nos vienen a la cabeza a los amantes del fútbol en España. Porque no es el único. El otro día, no se a cuento de que, me acordaba de Bruno Soriano, capitán del Villarreal. Un talento innato que ha estado en el punto de mira de muchos clubes españoles y extranjeros pero que ha querido seguir ligado al club castellonense durante toda su carrera profesional. Son jugadores sin tanto cartel ni prensa pero que si uno lo piensa detenidamente, si han estado tantos años ahí arriba por algo será. La verdad es que quien haya visto unos cuantos partidos de Bruno sabe de lo que hablo. Más de 400 partidos con el primer equipo castellonense, en el que debutó con el primer equipo allá por el año 2006, avalan la trayectoria de este jugador.
¿Pero que hace que un jugador sea tan leal a unos colores en los tiempos que corren? ¿Porque ningún intermediario o club ha conseguido llevarse al huerto a Bruno? Según una entrevista al diario El País del año 2013, el propio jugador reconocía que le "encantaba la idea de los jugadores que están toda su carrera en un mismo club". Con eso no hay mucho más que entender. Sigue viviendo en su pueblo natal, Artana (en la provincia de Castellón) haciendo vida normal, pese a su Ferrari azul, con sus amigos de siempre. 
Quizás, y pese al mundo de fama y glamour que asociamos a los futbolistas de élite, hay gente normal que quiere seguir haciendo una vida corriente, lejos de los focos y los paparazzi (en la medida de lo posible, claro). En el caso de Bruno, su sueño quizás era jugar en primera división pero sin salir de su entorno, de su zona de confort (esa zona de la que según muchos "gurús" hay que salir si o si). Quizás el jugador no quería vivir en diez ciudades diferentes durante su carrera profesional. No es criticable, sino que cada uno elige, dentro de sus posibilidades, la vida que quiere vivir. Bruno ama estos colores y sabe que lo hará hasta el final de su carrera. Él eligió el amor, y es de admirar.

La ilustración está hecha con acuarelas, tinta y rotuladores. El grito de gol y la mano en el escudo era la mejor estampa para reflejar el amor por los colores. Con Adobe Illustrator le dí unos retoque de color y contraste para finalizarla.

jueves, 14 de septiembre de 2017

El orgasmo del fútbol

Ronaldinho Gaúcho
El fútbol, como cualquier otro deporte, tiene como objetivo final que uno de los dos equipos gane la partida. Aunque cada encuentro parte con empate, el objetivo (no siempre conseguido) es ganar. Y para ganar hay que marcar un gol en la portería contraria. Es el Nirvana de este hermoso deporte. Es el orgasmo del fútbol. Y da igual si el goleador lo marca en la final del Mundial o en un "solteros contra casados". El gol es ese éxtasis que experimenta cualquiera que haya marcado un gol. Se grita. Se vive. Se goza al máximo. Es una sensación inexplicable.
Sobre el gol, el acto de marcar, se ha dicho y escrito mucho. Las mejores páginas de la historia del fútbol se han escrito gracias al gol. Uno siempre guarda en la memoria un gol, marcado (o sufrido) por uno mismo, visto por la televisión o en la propia cancha. Un gol especial siempre está en el recuerdo de todo futbolero que se precie. Muchas veces el gol inolvidable tiene más que ver con lo que representó en ese momento que por su ejecución. Muchos goles vienen a mi mente y muchos de ellos no fueron de una buena ejecución. En el momento de escribir esto me viene a la mente uno del Turco García jugando para Racing Club contra su máximo rival, Independiente. Lo marcó con la mano pero era un gol en un clásico. Un gol de pillo. De esos que se gritaron mucho. Otro gol que recuerdo es uno de Ayala jugando para el Valencia en un partido contra el Málaga en La Rosaleda. No fue especialmente lindo pero era el que abría el marcador del partido que daba el título de liga al Valencia de Rafa Benítez. Los goles no son siempre lindos pero son lo que son.
En la entrada de hoy no hablo de Ronaldinho, al que ilustro, pero es la ilustración de la semana porque ese grito con la boca bien abierta y el gesto desencajado representa el gol en su máximo exponente. Es el grito del orgasmo, la explosión final. Ronaldinho era (es) el gol y la alegría del fútbol de jogo bonito.

Esta ilustración del futbolista brasileño está hecha en tamaño A5 sobre papel con acuarelas. En esta ocasión dibujé la composición con portaminas y tinta y luego apliqué el color, al revés de como lo venía haciendo anteriormente. Con Adobe Photoshop "limpié" la imagen y le di contraste y un poco más de color a la composición.